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sábado, 21 de abril de 2012

La aventura de uno más...

El cielo era nublado o eso parecía,ya que nunca miraba hacia arriba, aun arriesgándome a que los ciudadanos se asomaran a la ventana para gritar "agua va"...Los gritos y el ruido ya no era problema para cuando quería cavilar con mis pensamientos; con el paso de los años se hicieron lejanos, acompañados de la indeferencia que se habia formado en mi interior.
Pasaba entre las calles estrechas embarradas, pensando en la noche anterior y cómo su voz  resonaba en mi cabeza, como un canto de sirena...volviendome loco e hipnotizandome, al paso de los segundos.
-¡Rodrigo!-gritan varias voces femeninas a lo lejos
Me giré y ví a Leonor con un vestido largo, color esmeralda ,que arrastraba a paso ligero, a expensas de ensuciarlo, supuse que para que le compraran uno nuevo,porque ¿Qué importaba?
Detrás, su hermana pequeña,María Elvira, de su mano y acompañadas por último, de un par de caballeros noveles uno a caballo y otro a pie  con espadas hecha expresamente para ellos,notandose en la empuñadura,uno manejaba mejor la izquierda y otro la derecha.
 Cuando por fin las tenia a mi lado les pregunté:
-¿Qué haceis aquí?-preguntaba mientras miraba desconcertado a Leonor
Leonor era la mujer más hermosa qué había visto, tenia una mirada donde se podía observar el mar,un cabello del color del sol y lo más hermoso, su delicada piel, que parecía ser el reflejo de  las nubes de un día de verano,tan joven y perfecta  como la obra de nuestro creador...
-Queríamos pedirte que vinieras con nosotras al palacio para que acompañes la velada de hoy con tus maravillosas historias-dijo Leonor con voz delicada y emocionada
-¿Puedes?-dijo Maria Elvira sonriendo
He estado enamorado de Leonor tanto tiempo que ni yo podía creer que le diera una negativa.No, a una noche de sonrisas y miradas expectantes en los ojos de la nobleza, donde yo era su atracción,su distracción, era el hombre que contaba maravillosas historias de aventuras lejanas, que a todos encantaba.
Pero cuando terminaba, era la hora de volver a dormir sólo, a las afueras de las murallas, juntos a otros cómo yo, sin nada más que cuidar que su propia vida.


Pero ayer la voz de aquella extraña tras la sombra de los árboles, bajo la luna ,fue suficiente para dejarlo todo  atrás.Su promesa era suficiente,y mi desesperación por ser alguien ...demasiada:
"Ven mañana bajo este árbol si quieres acompañarme a ser algo más que un nadie con historias, para ser la leyenda, que los que no lo son recordaran".-dijo con voz inquebrantable 


-No puedo, lo siento princesa Leonor.-dije mirandole a los ojos.
Salí corriendo a  sentido contrario manteniendo el último momento que vi su rostro..esperando no olvidarla.Y absurdamente rezando porque su padre no la casara en este año.


Puede que me equivocara, pero esta era la única manera de si lo que esa mujer contaba era verdad ,volver siendo un hombre semejante a ella, y quizás quien sabe... contarle mi propia historia.

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